Saltar al contenido
946 953 037Nueva sede en Bilbao · Damos servicio en toda Bizkaia4,7sobre 132 reseñas en Madrid
Bizkaia

Condensación y moho en las ventanas: por qué pasa en Bizkaia y cómo se arregla

Agua en el cristal cada mañana, manchas negras en el ángulo del marco y sensación de humedad permanente. Por qué ocurre aquí más que en casi ningún sitio de España, qué lo arregla de verdad y por qué unas ventanas nuevas mal planteadas pueden empeorarlo.

· 14 min de lectura · Tu Ventana Bilbao · revisado el

Detalle de una ventana desde el exterior, con el reflejo del cielo sobre el cristal y el marco

Es la llamada que más recibimos entre noviembre y marzo. Alguien se levanta, va a la cocina y se encuentra el alféizar encharcado. O descubre una mancha negra en la esquina de arriba de la ventana del dormitorio que vuelve por mucho que la limpie. Y la conclusión casi siempre es la misma: «tengo humedades».

Puede que sí. Pero en la gran mayoría de los casos que vemos en Bizkaia no hay ninguna filtración: hay condensación, que es otra cosa y se arregla de otra manera. Distinguirlas es lo primero, porque si tratas una condensación como si fuera una filtración vas a picar pared para nada.

Qué es exactamente la condensación

El vapor de la casa condensa en la superficie más fría que encuentra. En una vivienda antigua esa superficie es el cristal, el marco metálico o el dintel del cajón de persiana.
El vapor de la casa condensa en la superficie más fría que encuentra. En una vivienda antigua esa superficie es el cristal, el marco metálico o el dintel del cajón de persiana.

El aire de tu casa lleva vapor de agua, y cuanto más caliente está, más vapor puede sostener. Cuando ese aire toca una superficie fría, se enfría de golpe, deja de poder sostener todo ese vapor y el sobrante se convierte en agua líquida sobre la superficie. Es exactamente lo que le pasa a un vaso de cerveza fría en verano: el agua no sale del vaso, sale del aire.

La temperatura a la que ocurre se llama punto de rocío, y depende de la temperatura del aire y de su humedad relativa. En una casa a 20 grados con un 60 % de humedad, el punto de rocío está en torno a los 12 grados. Cualquier superficie de tu casa que baje de esos 12 grados se va a mojar.

12 °Ces aproximadamente el punto de rocío de una vivienda a 20 °C y 60 % de humedad relativa

Ahí está el problema y ahí está la solución. Un cristal simple con la calle a 6 grados se pone a unos 8 o 9 grados por dentro: condensa seguro. Un marco de aluminio sin rotura de puente térmico se pone prácticamente a la temperatura de la calle, porque el aluminio conduce el calor de maravilla: condensa todavía más. Y el dintel de un cajón de persiana de obra sin aislar es un agujero directo al exterior: es el punto más frío de todo el hueco.

Por qué en Bizkaia pasa tanto

Aquí se juntan tres cosas que no se juntan en casi ningún otro sitio de España, y cada una empeora la anterior.

La humedad de fuera ya viene alta

En Bizkaia caen del orden de 1.200 milímetros de lluvia al año, frente a poco más de 400 en Madrid, y la humedad relativa se mantiene alta buena parte del año. Cuando ventilas, el aire que entra ya viene cargado. En la meseta, abrir la ventana en enero seca la casa; aquí, no tanto.

El invierno es suave, y eso engaña

Un invierno de heladas fuertes es un invierno seco: el aire frío sostiene poco vapor. El invierno cantábrico es templado y húmedo, que es la combinación peor posible para la condensación: hace el frío justo para enfriar los cristales y hay vapor de sobra para depositarse en ellos.

El parque de viviendas es de los sesenta y setenta

Buena parte de los pisos de Bilbao, Barakaldo, Sestao, Basauri o Santurtzi se levantaron entre los cincuenta y los setenta: fachada con poca o ninguna cámara aislada, carpintería de madera o de aluminio sin rotura térmica, y cajón de persiana de obra. Es un edificio lleno de superficies frías, y encima con puentes térmicos en el encuentro de fachada con forjado, que es donde salen las manchas de las esquinas del techo.

A eso se suma un cuarto factor, más reciente: las casas de ahora producen más vapor que las de antes. Duchas más largas, secadora, lavavajillas, plantas, y menos ventilación porque la calefacción se ha encarecido y nadie quiere abrir. Un hogar de cuatro personas puede generar del orden de diez litros de agua al día en forma de vapor. Ese agua tiene que salir por algún sitio.

Condensación o filtración: cómo distinguirlas

Antes de gastarse un euro conviene saber cuál de las dos es, porque el arreglo no tiene nada que ver. Esta tabla resuelve la mayoría de los casos.

SeñalCondensaciónFiltración
Cuándo aparecePor la mañana, y en los meses fríosCuando llueve con viento, en cualquier época
DóndeEn el cristal, en el marco frío y en el dintel del cajónPor el ángulo inferior, por la jamba o por el techo
Qué aspecto tieneGotas finas repartidas, marco mojado por igualReguero, mancha con cerco y borde definido
Cómo evolucionaDesaparece al ventilar o al subir la calefacciónSigue ahí, y crece con cada temporal
Con qué se relacionaCocinar, ducharse, tender ropa dentroLluvia batiente y viento del noroeste
Qué lo arreglaAislar, ventilar y controlar el vaporSellado del hueco, vierteaguas o carpintería estanca

Si tienes las dos a la vez, que es bastante común en fachada expuesta, hay que resolver la filtración primero: mientras entre agua líquida, ningún cálculo de condensación cuadra.

Las manchas negras de la esquina de arriba

Merecen párrafo aparte porque casi todo el mundo las atribuye a la ventana y casi nunca son de la ventana.

En una vivienda con persiana antigua, el cajón es un hueco de obra sin aislar situado justo encima de la ventana, y está comunicado con la calle por la ranura por la que sale la cinta. Es, literalmente, un agujero en la envolvente térmica de tu casa. El dintel de ese cajón es el punto más frío del hueco, así que es donde primero se alcanza el punto de rocío y donde primero condensa. El moho aparece después, porque el moho solo necesita humedad constante y una superficie donde agarrarse.

Un cajón de obra sin aislar de los años setenta anda por encima de 3 W/m²K de transmitancia. Un cajón aislado actual como el RolaPlus parte de 0,79. La diferencia en la temperatura superficial del dintel es de varios grados, y varios grados es justo lo que separa condensar de no condensar.

Lo que de verdad lo arregla

Ventana con persiana exterior. Si el cajón que la aloja es de obra y no está aislado, sigue siendo el punto más frío del hueco por muy buena que sea la ventana.
Ventana con persiana exterior. Si el cajón que la aloja es de obra y no está aislado, sigue siendo el punto más frío del hueco por muy buena que sea la ventana.

Hay tres palancas y funcionan mejor combinadas. Tirar de una sola suele dejar el problema a medias.

1. Subir la temperatura de las superficies frías

Es lo que hace una ventana nueva. Un vidrio bajo emisivo con cámara de argón mantiene la cara interior del cristal muy por encima del punto de rocío. Un marco de PVC no conduce el calor como el aluminio, así que tampoco se enfría. Y si además el sistema lleva junta central, la cámara exterior queda separada de la interior y el perfil trabaja más caliente todavía.

En Bizkaia recomendamos por defecto un sistema de 76 mm con junta central precisamente por esto, además de por la lluvia batiente. Y el cajón de persiana, aislado, en el mismo presupuesto: es donde más aislamiento se compra por euro y es donde estaba el punto frío de verdad.

2. Sacar el vapor de casa

Esta es la palanca que nadie vende, porque no se factura, y es imprescindible. El vapor que se genera dentro tiene que salir. Cinco o diez minutos de ventilación cruzada al día —abrir en dos fachadas opuestas y crear corriente— renuevan el aire sin enfriar los muros, que es la clave: se pierde el aire caliente, que se recupera enseguida, pero no se enfrían las paredes, que tardarían horas.

Es mucho más eficaz que tener una ventana en oscilobatiente todo el día, que enfría la fachada y encima gasta calefacción. Y el extractor del baño y la campana de la cocina hay que usarlos: son literalmente las dos máquinas que tienes para sacar vapor.

3. Producir menos vapor

Tender la ropa dentro de casa sin ventilar es meter varios litros de agua al aire. Cocinar sin campana, igual. No hace falta cambiar de vida: basta con no acumular las tres cosas a la vez en un piso cerrado.

Lo que casi nadie te dice: las ventanas nuevas pueden empeorarlo

Aquí viene la parte que va contra nuestro interés comercial y que preferimos decir antes que después.

Una carpintería antigua es un colador. Por sus holguras entra y sale aire continuamente, y eso, sin que nadie lo haya diseñado así, está ventilando la casa las veinticuatro horas. Cuando se sustituye por una ventana con clase 4 de permeabilidad al aire —la mejor de la escala— esa ventilación involuntaria desaparece de golpe. La casa queda estanca.

Se resuelve fácil, y por eso lo contamos antes de la obra y no después. Hay tres caminos, de menos a más:

  • Ventilación cruzada diaria, cinco o diez minutos. Gratis y suficiente en la mayoría de los casos.
  • Aireadores en la carpintería: unas rejillas microventiladoras integradas en el perfil que dejan pasar un caudal mínimo controlado sin abrir la ventana. Se piden en el pedido, no se pueden añadir cómodamente después.
  • Ventilación mecánica con recuperador de calor, que renueva el aire recuperando la mayor parte del calor que se llevaría. Es lo que se pone en obra nueva eficiente y en Passivhaus. En rehabilitación es la opción cara y la mejor.

Cuando vamos a medir preguntamos cuántas personas viven en casa, si se tiende ropa dentro y si hay extractor en el baño. No es curiosidad: es lo que decide si te recomendamos aireadores en la carpintería o no.

Qué vidrio y qué perfil pedir si tu problema es la condensación

Concretando, porque hasta aquí todo ha sido teoría.

  • Vidrio bajo emisivo con cámara de 16 mm y argón, como mínimo. Es el estándar y es lo que mantiene la cara interior caliente.
  • Perfil de PVC de 70 mm o más. El PVC no conduce el calor, así que el marco no se convierte en el nuevo punto frío.
  • Junta central si la fachada está expuesta. Además de frenar la lluvia batiente, separa la cámara exterior de la interior y el perfil trabaja más caliente.
  • Cajón de persiana aislado, siempre que el actual sea de obra. Es el punto frío real en la mayoría de las viviendas antiguas.
  • Intercalario de borde caliente en el vidrio. Es el perfil que separa las dos lunas: si es de aluminio, el borde del cristal se enfría y condensa ahí aunque el centro esté bien. Los de borde caliente lo evitan y cuestan poco más.
  • Aireadores, si la casa tiene mucha carga de vapor y poca ventilación.

Preguntas frecuentes

¿La condensación estropea la ventana?

A una ventana de PVC, no: el material no se pudre ni se corroe. A una de madera sí, y por eso las carpinterías antiguas de madera suelen estar sanas arriba y podridas en el ángulo inferior, que es donde se acumulaba el agua. Lo que sí estropea la condensación mantenida es el yeso, la pintura y lo que haya alrededor.

Tengo agua DENTRO del doble cristal, ¿es condensación?

No, y ese caso es distinto: significa que el sellado perimetral de la unidad de vidrio ha fallado y la cámara ha perdido su estanqueidad. No se limpia ni se seca; se cambia el vidrio. Si la ventana es reciente, entra en garantía.

¿Sirve un deshumidificador?

Sirve como parche y a veces es lo razonable mientras se decide la obra: baja la humedad relativa y con ella el punto de rocío. Lo que no hace es arreglar la causa, y consume electricidad todos los días. Si el problema es estructural —cajón de obra, aluminio sin rotura térmica— acabará saliendo más caro que arreglarlo.

¿Y si pongo doble ventana en lugar de cambiarla?

Mejora bastante, porque la ventana interior queda más caliente. Pero deja el marco antiguo en su sitio, así que el punto frío sigue ahí, y crea una cámara intermedia donde a veces aparece condensación entre las dos hojas. Como solución de compromiso puede valer; como solución definitiva, no suele salir a cuenta frente a sustituir.

¿Cuánto tarda en notarse el cambio?

El mismo día. La condensación en el cristal desaparece en cuanto la cara interior sube por encima del punto de rocío, y eso pasa desde la primera noche. El moho ya existente hay que limpiarlo aparte: la obra evita que vuelva, pero no borra la mancha.

¿Cómo limpio el moho que ya hay?

Con un producto fungicida, ventilando, con guantes y mascarilla, y sin frotar en seco para no dispersar esporas. Y después hay que quitar la causa, porque si la superficie sigue mojándose cada mañana, el moho vuelve en cuestión de semanas.

En resumen

  • La condensación es física, no un defecto: el vapor de la casa se deposita en la superficie más fría que encuentra.
  • En Bizkaia se juntan humedad alta, invierno templado y parque de vivienda antiguo. Por eso pasa más aquí.
  • Antes de nada, distingue condensación de filtración: se arreglan de forma distinta.
  • Las manchas negras de la esquina de arriba casi siempre son del cajón de persiana, no de la ventana.
  • Hace falta actuar en tres frentes: subir la temperatura de las superficies, sacar el vapor y no producir de más.
  • Unas ventanas estancas sin plan de ventilación pueden empeorar la sensación de humedad. Se resuelve con ventilación cruzada o con aireadores, y hay que decidirlo ANTES del pedido.
  • Pide por escrito: bajo emisivo con argón, perfil de PVC, cajón aislado e intercalario de borde caliente.

Si tienes el problema y quieres que le echemos un vistazo, vamos a tu casa, medimos y te decimos qué lo está causando. Si resulta que con ventilar y cambiar el cajón lo resuelves, te lo diremos también, aunque sea un presupuesto bastante más pequeño.

Sobre esta guía

Eduardo, fundador de Tu Ventana

Escrito por el equipo de Tu Ventana y revisado por Eduardo, fundador ·

Lo que hay aquí sale de 30 años midiendo, fabricando e instalando carpintería exterior, primero en Madrid y ahora también en Bizkaia. Las cifras técnicas son las de las fichas del fabricante y se pueden contrastar; cuando algo depende de una convocatoria o de una norma, va con su fuente enlazada.

¿Ves algo que no cuadra con tu experiencia o con la fuente? Escríbenos a info@tuventanabilbao.es y lo corregimos. Y si tu vivienda está en Madrid, te atiende Tu Ventana Madrid.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes

Las que más nos llegan sobre este tema, contestadas en corto.

¿Cómo distingo condensación de una filtración?

La condensación aparece por la mañana, en meses fríos, con gotas finas repartidas por el cristal y el marco, y desaparece al ventilar. Una filtración aparece cuando llueve con viento, en cualquier época, deja reguero y mancha con cerco, y no se va sola. Si tienes las dos, hay que resolver primero la filtración.

¿Por qué salen manchas negras en la esquina de arriba?

Casi siempre es condensación en el dintel del cajón de persiana, que es el punto más frío del hueco. El vapor de la casa condensa ahí y el moho aparece después. Mucha gente lo atribuye a la ventana nueva y el problema estaba encima: aislar el cajón es lo que las quita de raíz.

¿Unas ventanas nuevas pueden aumentar la humedad?

Sí, y conviene saberlo antes. La carpintería vieja ventilaba la casa por sus holguras sin que nadie lo hubiera diseñado así. Al poner una ventana de clase 4 esa ventilación desaparece de golpe, y si no cambias tus hábitos puedes notar más humedad ambiente. Se resuelve con ventilación cruzada diaria o con aireadores en el perfil.

¿Sirve un deshumidificador?

Como parche sí: baja la humedad relativa y con ella el punto de rocío. Lo que no hace es arreglar la causa, y consume electricidad todos los días. Si el problema es estructural, como un cajón de obra o aluminio sin rotura térmica, acabará saliendo más caro que arreglarlo.

Tengo agua dentro del doble cristal, ¿es condensación?

No, y es otro problema: ha fallado el sellado perimetral de la unidad de vidrio y la cámara ha perdido su estanqueidad. No se limpia ni se seca, se cambia el vidrio. Si la ventana es reciente, entra en la garantía del vidrio.

¿Cuánto tarda en notarse el cambio?

El mismo día. La condensación desaparece en cuanto la cara interior del cristal sube por encima del punto de rocío, y eso pasa desde la primera noche. El moho que ya existe hay que limpiarlo aparte: la obra evita que vuelva, pero no borra la mancha.

Tu caso

¿Y en tu vivienda?

Cuéntanos los huecos y te damos precio por escrito, con el desglose. Sin esperar a que pase un comercial, y sin compromiso. O llama al 946 953 037.

Sin compromiso. Te respondemos en menos de 24 horas laborables y no cedemos tus datos a nadie.

¿Hablamos de tus ventanas?

Vamos a tu casa, medimos y te damos un precio cerrado. Si no te encaja, no pasa nada: la visita no cuesta nada y no te compromete.

Respondemos en menos de 24 horas laborables