Subvenciones para cambiar las ventanas en Bizkaia
Qué ayudas hay abiertas de verdad en 2026 para cambiar la carpintería en Bizkaia, cuáles se han cerrado, cuánto se puede juntar entre unas y otras, y en qué orden hay que hacer las cosas para no quedarse fuera por un papel.

Cambiar las ventanas de un piso en Bizkaia cuesta, según los huecos y el sistema, entre unos 3.000 y unos 9.000 euros. Es la clase de gasto en el que uno se pregunta, con toda la razón, si hay alguna ayuda que lo aligere. La hay. Lo que pasa es que la información que circula está desactualizada, mezclada y, en algunos casos, es directamente falsa a fecha de hoy.
Este artículo pone al día lo que hay abierto en Bizkaia, con las normas y los enlaces oficiales para que puedas comprobarlo tú. Está escrito por una empresa que instala ventanas, así que conviene decir lo obvio: nos interesa que las cambies. Precisamente por eso no vamos a prometerte dinero que no existe, porque el día que fueras a cobrarlo el problema lo tendríamos los dos.
Lo primero: los Next Generation están cerrados
Entre 2022 y 2025, el grueso del dinero para rehabilitación energética vino de los fondos europeos Next Generation, canalizados en tres programas: el 3 (rehabilitación a nivel de edificio), el 4 (mejora en viviendas concretas) y el 5 (libro del edificio y proyectos). En Euskadi los gestionaba el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, con Visesa como gestor operativo.
Euskadi ha cumplido ya con los objetivos de los Fondos Next Generation EU para la rehabilitación energética de edificios y viviendas. En estos momentos, el proceso para admitir nuevas solicitudes respecto a los programas 3, 4 y 5 está paralizado.
Aviso publicado por el Gobierno Vasco en su portal de vivienda, consultado el 31 de agosto de 2026
Es un aviso corto y tiene consecuencias grandes. Si has leído en algún sitio que puedes cubrir el 40 o el 60 % del coste de las ventanas con fondos europeos, esa información estaba bien en su momento y hoy ya no lo está. El propio Gobierno Vasco dice que solo se reabrirían si llegasen fondos nuevos, y que mientras tanto la vía es la línea ordinaria de ayudas.
Las ayudas del Gobierno Vasco, que sí están abiertas

La línea ordinaria de rehabilitación del Gobierno Vasco es la que lleva funcionando años, la que no depende de fondos europeos y la que sigue viva. Se regula por la Orden de 21 de julio de 2021 del Consejero de Planificación Territorial, Vivienda y Transportes, sobre medidas financieras para actuaciones protegibles en materia de rehabilitación de viviendas, edificios, accesibilidad y eficiencia energética, modificada por la Orden de 21 de junio de 2022.
Se organiza en líneas según quién hace la obra. Para lo que nos ocupa hay dos que importan: la Línea 1, para obras particulares, y la Línea 2, para obras comunitarias. Hay además una Línea 3 para rehabilitación integral y eficiente de edificios completos.
Línea 1: cuando cambias las ventanas de tu vivienda
Es la que te toca si vives en una unifamiliar o si cambias la carpintería de tu piso por tu cuenta, sin que la comunidad haga nada. El portal del Gobierno Vasco menciona expresamente la sustitución de carpintería exterior y el cambio de ventanas entre las actuaciones de eficiencia energética que entran.
Puede pedirla quien sea propietario, arrendatario, usufructuario o titular de un derecho real que legitime el uso y aprovechamiento de la vivienda unifamiliar o del elemento privativo del edificio a rehabilitar. Es decir: no hace falta ser el dueño si eres el inquilino y eres tú quien paga la obra.
| Requisito | Qué exige |
|---|---|
| Antigüedad del edificio | Más de 20 años |
| Presupuesto mínimo | Superior a 3.000 € (salvo obras de accesibilidad) |
| Ingresos ponderados para subvención | Hasta 25.000 € |
| Ingresos ponderados para préstamo cualificado | Hasta 39.000 € |
| Plazo de ejecución de la obra | 12 meses desde la notificación de la resolución |
Datos del portal del Gobierno Vasco, trámite de obras particulares (Línea 1), consultado el 31 de agosto de 2026.
Conviene detenerse en lo de los ingresos ponderados, porque es donde más gente se equivoca. No son los ingresos brutos: es una cifra que resulta de aplicar unos coeficientes correctores a la base imponible según el número de miembros de la unidad convivencial y algunas circunstancias personales. Una familia con dos sueldos medios y dos hijos puede tener unos ingresos ponderados bastante por debajo de lo que suman sus nóminas. Antes de descartarte por este motivo, haz el cálculo o pregúntalo en la delegación territorial de vivienda.
La ayuda tiene tres formas, y no son excluyentes entre sí: subvención a fondo perdido, préstamo cualificado (a tipo bonificado y hasta el 100 % del presupuesto protegible) y desgravación fiscal. El importe concreto de la subvención depende de los ingresos, del tipo de obra y de si el edificio está o no dentro de un Área de Rehabilitación Integrada.
Línea 2: cuando la obra la hace la comunidad
Si lo que se cambia es la carpintería de todo el edificio dentro de una rehabilitación de fachada, la vía es la Línea 2, de obras comunitarias. Aquí la solicitante es la comunidad de propietarios, no cada vecino.
Para rehabilitación de elementos comunes, la normativa contempla una subvención directa a la comunidad del 5 % del presupuesto protegible, con un tope de 2.000 euros, que se eleva al 10 % con un tope de 3.000 euros cuando el edificio está dentro de un Área de Rehabilitación Integrada. A eso se le suman después las ayudas individuales que pida cada vecino según sus ingresos, que es donde está el grueso del dinero.
En Bizkaia hay bastante ARI declarada, sobre todo en cascos históricos y en barrios de vivienda obrera de mediados del siglo pasado. Si tu edificio está en Sestao, en el Casco Viejo de Bilbao, en Portugalete o en zonas equivalentes, merece mucho la pena comprobar si estás dentro: el salto del 5 al 10 % y del tope de 2.000 al de 3.000 euros es automático por el hecho de estarlo.
La deducción del 15 % en el IRPF de Bizkaia
Esta es la novedad importante y la que menos gente conoce. Bizkaia tiene su propio impuesto sobre la renta, y desde 2025 incorpora una deducción específica por obras de mejora de la eficiencia energética. La introduce la Norma Foral 2/2025, vigente desde el 23 de abril de 2025, en el artículo 91 quater de la Norma Foral del IRPF.
15 %de deducción sobre las cantidades satisfechas, con una base máxima anual de 20.000 euros
Traducido: si la obra te cuesta 8.000 euros y cumples los requisitos, te deduces 1.200 euros en la declaración. Si te costara 20.000, te deducirías 3.000, que es el tope. Y no es una ayuda que haya que solicitar ni que se agote: es una deducción, va en tu declaración de la renta, y no depende de que llegues antes que nadie.
El artículo está previsto con efectos para los periodos impositivos de 2025 a 2035, así que hay recorrido. Se aplica tanto a la vivienda habitual como a otra vivienda de tu titularidad que tengas arrendada como vivienda permanente del inquilino.
Los requisitos, que son los que aprietan
La deducción no va por hacer obra: va por conseguir un resultado, y ese resultado hay que demostrarlo con certificados de eficiencia energética antes y después de la intervención, expedidos por personal técnico competente conforme al Real Decreto 390/2021. Se admiten certificados emitidos hasta dos años antes del inicio de las obras.
La mejora exigida es sustancial: reducir como mínimo un 30 % el consumo de energía primaria no renovable, o alcanzar la clase energética A o B. Y aquí llega la parte que hay que decir clara aunque no nos convenga: cambiar solo las ventanas, en muchas viviendas, no llega a ese 30 %.
Dos detalles más que conviene tener presentes. El primero: la deducción es incompatible, sobre las mismas cantidades invertidas, con la del artículo 87 de la misma norma. El segundo: si recibes una subvención pública por la obra, esa cantidad se resta de la base de la deducción. No puedes deducirte lo que no has pagado tú. Es razonable, pero cambia las cuentas, así que hay que hacerlas bien.
Un aviso final sobre esta parte: no somos asesores fiscales. Lo que hay aquí es lo que dice la norma, con su referencia para que lo compruebes. Antes de contar con la deducción en tu presupuesto, confírmalo con tu gestoría o directamente en la Hacienda Foral de Bizkaia. La consulta es gratuita y te evita un disgusto en mayo.
Las ayudas de tu ayuntamiento
Es la capa que más se olvida y en algunos municipios es la más generosa. No hay una convocatoria única para toda Bizkaia: cada ayuntamiento saca la suya, con sus plazos, sus zonas y sus porcentajes.
Bilbao: Surbisa
En Bilbao las gestiona Surbisa, la sociedad municipal de rehabilitación, dependiente del Área de Regeneración Urbana. La convocatoria de 2026 mueve 3.540.000 euros, un 17 % más que la de 2025, repartidos entre 1.610.000 euros para toda la ciudad y 1.920.000 para las zonas preferentes.
Hay dos ámbitos y conviene saber en cuál estás, porque cambia mucho lo que puedes pedir. Para toda la ciudad existen tres programas: la Línea Verde, de eficiencia energética, dotada con 350.000 euros; eliminación de barreras arquitectónicas y ascensores; y reparaciones estructurales. La sustitución de carpintería exterior entra en el ámbito de la eficiencia energética junto con el aislamiento térmico y la mejora de instalaciones de climatización.
Además, en las zonas preferentes hay ocho líneas más, con condiciones bastante mejores. Las zonas preferentes de 2026 son Uretamendi-Betolaza, Uribarri, Casco Viejo, Barrio de la Cruz, Bilbao La Vieja, Barrio Ferroviarios, Irala, Zazpilanda y, como novedad de este año, Iturrigorri-Peñascal.
La solicitud se puede presentar en las oficinas de Surbisa sin cita previa. Antes de ir, mira en su web si tu calle está en zona preferente: los mapas están publicados y te ahorra el viaje.
Y si no vives en Bilbao
Getxo, Barakaldo, Portugalete, Santurtzi, Basauri, Durango y prácticamente todos los municipios grandes de Bizkaia tienen o han tenido líneas propias de ayuda a la rehabilitación. Cambian cada año y a veces se agotan a los pocos meses de abrirse, así que lo único que sirve es preguntar en el ayuntamiento antes de firmar nada.
La pregunta exacta que hay que hacer, para que no te manden a otro sitio, es esta: «¿Tienen abierta convocatoria de ayudas a la rehabilitación de vivienda, y entra la sustitución de carpintería exterior?». Con eso, en el área de urbanismo o de vivienda te dicen en un minuto si hay algo y qué plazo tiene.
Cuánto se puede juntar de verdad
Vamos a poner números a un caso realista, con la advertencia de que es un ejemplo y no un compromiso: tu situación puede dar bastante más o bastante menos.
Piso de tres habitaciones en un edificio de 1968 en la margen izquierda, seis huecos, carpintería de aluminio sin rotura de puente térmico. Presupuesto de sustitución con sistema de 76 mm y vidrio bajo emisivo, con cajones de persiana aislados: 6.400 euros.
| Vía | Qué aporta en este caso | Condición |
|---|---|---|
| Ayuda del Gobierno Vasco (Línea 1) | Variable según ingresos ponderados | Edificio de más de 20 años e ingresos dentro de límite |
| Deducción foral del IRPF (15 %) | Hasta 960 € sobre 6.400 € de base | Certificados antes y después, y alcanzar la mejora exigida |
| Ayuda municipal | Variable según municipio y zona | Que haya convocatoria abierta y encajar en ella |
| Préstamo cualificado | Hasta el 100 % del presupuesto protegible | Ingresos ponderados hasta 39.000 € |
Ejemplo orientativo. Las tres primeras vías no son automáticamente acumulables al 100 %: la subvención recibida se descuenta de la base de la deducción.
Fíjate en la última línea del pie, porque es la trampa más común de los artículos que prometen sumas grandes: no se suman los porcentajes a lo bruto. Si te conceden una subvención de 1.500 euros, la base de tu deducción del 15 % ya no son 6.400 euros, son 4.900. Sigue mereciendo mucho la pena, pero la cuenta correcta da menos que la cuenta fácil.
El certificado energético, que es la pieza clave

Si te quedas con una sola idea de este artículo, que sea esta: encarga el certificado de eficiencia energética ANTES de tocar nada. Sin el certificado previo no puedes demostrar la mejora, y sin demostrar la mejora te quedas fuera de la deducción foral y de buena parte de las ayudas.
Lo hace un técnico competente —arquitecto, arquitecto técnico o ingeniero habilitado—, se registra en el registro de certificados de eficiencia energética del Gobierno Vasco y para una vivienda normal cuesta del orden de 100 a 200 euros. Es dinero bien gastado incluso aunque al final no pidas nada: te dice en negro sobre blanco por dónde se te va el calor de casa, que no siempre es por donde uno cree.
- Encarga el certificado energético de partida, antes de pedir presupuestos de obra.
- Pide presupuesto de la carpintería, con el detalle del sistema, el vidrio y las prestaciones. Lo vas a necesitar para la solicitud.
- Pregunta en tu ayuntamiento si hay convocatoria municipal abierta y qué plazo tiene.
- Presenta la solicitud de la ayuda autonómica y, si la hay, la municipal. NO empieces la obra todavía.
- Espera a la resolución. Empezar antes es el error que más solicitudes tumba.
- Ejecuta la obra dentro del plazo concedido, con facturas a nombre del solicitante y pago bancario.
- Encarga el certificado energético posterior con la obra terminada.
- Justifica la ayuda y, al año siguiente, aplica la deducción en la declaración.
Los errores que dejan a la gente fuera
Después de años tramitando ayudas en Madrid, estos son los tropiezos que se repiten. Ninguno tiene que ver con el papeleo complicado: todos son cosas que parecen inofensivas en el momento.
- Empezar la obra antes de la resolución. Es el número uno con diferencia. Casi todas las convocatorias exigen que la actuación no haya comenzado cuando se solicita, y una factura con fecha anterior tumba el expediente entero.
- No tener certificado energético previo. No se puede hacer después: la foto del «antes» hay que sacarla antes.
- Pagar en efectivo. Muchas convocatorias exigen justificar el pago por transferencia o por medio bancario trazable. Un pago en metálico puede dejar sin justificar toda la partida.
- Factura a nombre de quien no es el solicitante. Si la solicitud la firma un cónyuge y la factura va a nombre del otro, hay problema. Cuadra los nombres antes de que se emita.
- Presupuesto que no detalla nada. Un «suministro y montaje de ventanas: 6.400 €» no sirve para justificar una mejora energética. Tiene que venir el sistema, el vidrio y las prestaciones.
- Dejarse el cajón de persiana. Si el certificado posterior tiene que acreditar una mejora y el cajón sigue siendo un agujero sin aislar por encima de la ventana, los números salen peor de lo que esperabas.
- Dejarlo para el final del plazo. Varias convocatorias van por orden de entrada hasta agotar el crédito. Llegar en noviembre a una bolsa que se abrió en marzo suele ser llegar tarde.
Qué papeles vas a necesitar
Varía según la convocatoria, pero el bloque común es casi siempre el mismo. Tenerlo preparado antes de empezar el trámite ahorra semanas.
- DNI del solicitante y, si aplica, de la comunidad de propietarios con su CIF.
- Nota simple o escritura que acredite la titularidad, o contrato de arrendamiento si eres el inquilino.
- Certificado de empadronamiento, cuando se exige que sea vivienda habitual.
- Declaración de la renta del último ejercicio, para el cálculo de los ingresos ponderados.
- Presupuesto detallado de la empresa instaladora, con desglose por hueco y las prestaciones del sistema.
- Certificado de eficiencia energética previo, registrado.
- En obra comunitaria, acta de la junta de propietarios aprobando la actuación.
- Al terminar: facturas, justificantes bancarios de pago y certificado energético posterior.
Nosotros preparamos la parte técnica: presupuesto desglosado con el detalle que piden las convocatorias, características del sistema y del vidrio, y la documentación del fabricante. Lo que no hacemos, porque sería mentirte, es garantizarte que te la concedan. Eso lo decide la administración con su crédito y sus criterios.
Preguntas que nos hacen siempre
¿Puedo pedir la ayuda si soy inquilino?
En la Línea 1 del Gobierno Vasco, sí: pueden solicitarla propietarios, arrendatarios, usufructuarios y titulares de derechos reales que legitimen el uso de la vivienda. Lo lógico es acordarlo por escrito con la propiedad antes, porque la obra se queda en la casa.
¿Y si mi edificio tiene menos de veinte años?
Entonces quedas fuera de la línea de rehabilitación del Gobierno Vasco, que exige antigüedad superior a 20 años. La deducción foral del IRPF no pone ese requisito de antigüedad, así que esa vía sigue abierta si consigues acreditar la mejora energética exigida.
¿Sirve cambiar solo dos ventanas?
Para la ayuda autonómica hay un umbral de presupuesto mínimo de 3.000 euros, que con dos huecos es difícil de alcanzar. Para la deducción foral no hay mínimo, pero sí está el requisito de reducir un 30 % el consumo de energía primaria no renovable, y con dos ventanas eso es prácticamente imposible en una vivienda entera.
¿Las ayudas cubren el cajón de persiana?
Cuando la actuación es de mejora de la envolvente térmica, el cajón entra: es parte del hueco y es donde más se pierde por metro cuadrado. Además, incluirlo mejora el certificado posterior, así que juega a tu favor por dos vías a la vez.
¿Cuánto tarda todo?
Contando desde que encargas el certificado previo hasta que tienes la resolución, lo prudente es calcular entre dos y cuatro meses, según la convocatoria y el momento del año. La obra en sí, una vez fabricadas las ventanas, son uno o dos días por vivienda. La fabricación a medida son tres a cinco semanas.
¿Merece la pena esperar a la ayuda?
Depende de tu situación. Si las ventanas están razonablemente bien y lo que buscas es mejorar, sí: esperar tres meses para cobrar una parte del coste tiene todo el sentido. Si tienes una ventana que no cierra, entra agua o hay riesgo, no esperes. Una filtración estropeando el interior de la fachada cuesta más de lo que te van a subvencionar.
Resumen, por si has saltado hasta aquí
- Los Next Generation están cerrados en Euskadi. Si alguien te los ofrece, ese artículo o ese comercial no están al día.
- La línea ordinaria del Gobierno Vasco sigue abierta: edificio de más de 20 años, presupuesto superior a 3.000 € e ingresos ponderados hasta 25.000 € para subvención o 39.000 € para préstamo.
- La deducción foral de Bizkaia es del 15 % sobre una base máxima de 20.000 € al año, vigente de 2025 a 2035, y exige certificados antes y después con una mejora mínima del 30 % del consumo de energía primaria no renovable, o clase A o B.
- Tu ayuntamiento puede tener su propia convocatoria. En Bilbao la gestiona Surbisa y en 2026 mueve 3,54 millones de euros.
- El certificado energético previo se encarga ANTES de empezar. Sin él no hay nada que hacer.
- No empieces la obra antes de la resolución.
Fuentes
Todas las cifras de este artículo salen de aquí. Si alguna no cuadra con lo que ves en la fuente, dínoslo y lo corregimos.
- Gobierno Vasco · Ayudas y préstamos para obras particulares (Línea 1)
- Gobierno Vasco · Ayudas y préstamos para obras comunitarias (Línea 2)
- Gobierno Vasco · Vivienda · Fondos Next Generation
- Norma Foral de IRPF de Bizkaia · Artículo 91 quater
- Diputación Foral de Bizkaia · Deducciones en la declaración de la renta
- Surbisa · Ayudas a la rehabilitación en Bilbao
Sobre esta guía

Escrito por el equipo de Tu Ventana y revisado por Eduardo, fundador ·
Lo que hay aquí sale de 30 años midiendo, fabricando e instalando carpintería exterior, primero en Madrid y ahora también en Bizkaia. Las cifras técnicas son las de las fichas del fabricante y se pueden contrastar; cuando algo depende de una convocatoria o de una norma, va con su fuente enlazada.
- 30 años instalando ventanas, con 132 reseñas públicas en la sede de Madrid
- Red oficial Kömmerling, comprobable en el listado del fabricante
- TU VENTANA MADRID SL, NIF B06818421, con domicilio y datos de contacto públicos
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