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Elegir bien

Oscilobatiente, corredera o elevable: qué apertura pedir en cada hueco

Se decide en treinta segundos durante la visita y se convive con ello veinte años. Qué apertura conviene en cada sitio, cuánto cuesta cada una y por qué una corredera tradicional deja de cerrar bien con los años.

· 9 min de lectura · Tu Ventana Bilbao

Salón moderno con una corredera de gran formato abierta al jardín

De todas las decisiones que se toman en una visita comercial, esta es la que menos se piensa y la que más se nota a diario. Determina si puedes ventilar con lluvia, si el sofá cabe donde querías, si la ventana va a seguir cerrando bien dentro de diez años y una parte nada pequeña del precio.

Las cinco aperturas, y para qué es cada una

Salón de doble altura con huecos fijos arriba y practicables abajo. Es la combinación más habitual: se abre lo que se usa y se deja fijo lo que solo entra luz.
Salón de doble altura con huecos fijos arriba y practicables abajo. Es la combinación más habitual: se abre lo que se usa y se deja fijo lo que solo entra luz.

Fijo

No se abre. Suena obvio y por eso se descarta sin pensarlo, pero tiene dos ventajas reales: aísla algo mejor que cualquier hoja practicable, porque no tiene junta de apertura, y cuesta bastante menos.

Merece la pena en huecos que de verdad no se abren nunca y donde la habitación ya ventila por otra ventana. Ojo con dos cosas: la limpieza exterior, que si es un tercero solo se resuelve desde fuera, y la normativa, porque toda estancia habitable necesita ventilación.

Practicable

Abre de par en par hacia dentro, girando sobre bisagras laterales. Ventila muchísimo y se limpia con comodidad. El inconveniente es que la hoja invade la habitación, así que hay que contar con ella al colocar los muebles.

Oscilobatiente

Es la practicable con una segunda posición: girando la manilla hacia arriba, la hoja bascula por la parte de abajo y se abre unos centímetros por arriba. Es la apertura por defecto en vivienda y con razón.

La posición oscilo resuelve el problema de ventilar en Bizkaia: se puede dejar la ventana entreabierta con lluvia sin que entre agua, porque la abertura queda arriba y protegida. Y la posición batiente sigue estando ahí cuando hace falta limpiar o ventilar a fondo.

Corredera tradicional

Las hojas se deslizan lateralmente sobre un carril. No invade la habitación, que es su gran ventaja, y es la opción barata para huecos anchos. Tiene un problema estructural que conviene entender antes de elegirla, y va en el apartado siguiente.

Corredera elevable

El giro de la manilla levanta la hoja unos milímetros sobre el carril; se desliza en el aire, sin rozar nada, y al cerrar la vuelve a posar sobre las juntas, que trabajan a compresión igual que en una practicable.

Es la solución para huecos grandes de salón a terraza: mueve hojas de 200 kilos con dos dedos, llega a más de tres metros de ancho por hoja y permite umbral enrasado, sin escalón. Cuesta bastante más, y la diferencia está toda en el mecanismo.

Por qué una corredera tradicional deja de cerrar bien

Este es el dato que decide muchas decisiones y que casi nadie explica en una visita comercial.

En una corredera tradicional, la hoja va apoyada sobre rodillos y se ARRASTRA sobre la junta cada vez que se abre y se cierra. Esa fricción, repetida miles de veces, machaca la junta. A los pocos años está deformada y ya no sella, y entonces se cuela el aire por el carril. Es el motivo por el que casi todas las correderas viejas silban con viento.

Además, por diseño, las hojas de una corredera se solapan pero no se comprimen contra el marco: no hay un cierre a presión como en una practicable. Por eso las correderas tradicionales rara vez pasan de clase 2 de permeabilidad al aire, cuando una oscilobatiente decente alcanza la clase 4, que es la mejor.

Clase 2es lo habitual en una corredera tradicional, frente a la clase 4 de una oscilobatiente o una elevable

La elevable no tiene ese problema porque no arrastra: levanta, desliza en el aire y posa. De ahí que alcance clase 4 de aire y hasta C5 de viento, valores de practicable en un elemento corredero.

Qué poner en cada hueco de la casa

Ventana practicable en hueco de piedra. En huecos pequeños y con jamba gruesa, la practicable u oscilobatiente es lo que mejor sella.
Ventana practicable en hueco de piedra. En huecos pequeños y con jamba gruesa, la practicable u oscilobatiente es lo que mejor sella.
HuecoApertura recomendadaPor qué
DormitorioOscilobatienteVentilar de noche sin abrir del todo y sin que entre lluvia
Salón con ventana normalOscilobatiente, o fijo + oscilobatienteEl fijo abarata y aísla algo más
Salón con salida a terraza grandeCorredera elevableHueco despejado, umbral enrasado y cierre de practicable
CocinaOscilobatienteAquí la ventilación es lo importante
BañoOscilobatiente pequeña o abatibleSacar el vapor sin dejar la casa abierta
Balcón estrechoPuerta practicableUna elevable en menos de metro y medio es gastar de más
Hueco alto o de escaleraFijo, u oscilobatiente con apertura por cadenaNo se alcanza a diario
Terraza sin espacio interiorCorredera, si la fachada no está expuestaNo invade, pero acepta que sellará peor

Cuánto cambia el precio

Tomando como referencia un mismo hueco y un mismo sistema, de menos a más: el fijo es el más barato, la practicable sube en torno a un 25 %, la oscilobatiente otro 10 o 15 % sobre la practicable, la corredera tradicional se mueve en un rango parecido a la oscilobatiente, y la elevable se va a varias veces esa cifra por el mecanismo.

De ahí sale un consejo práctico para ajustar un presupuesto que se va: convertir en fijo alguna hoja que nunca se abre. Es la única forma de recortar que además mejora ligeramente el aislamiento en lugar de empeorarlo.

Cuatro detalles que se olvidan y luego molestan

  • La hoja abierta y el radiador. Una practicable que choca con el radiador o con la cortina es un fastidio diario. Se resuelve cambiando el lado de apertura, y eso se decide al medir, no después.
  • Por dónde se limpia. En un fijo alto o en una corredera de dos hojas hay caras que solo se alcanzan desde fuera. Conviene pensarlo antes.
  • El umbral enrasado necesita pendiente. En una elevable sin escalón hay que tener desagüe hacia el exterior y canal de recogida. Si la terraza está a la misma cota y sin pendiente, hay que corregirlo en obra o el agua entra.
  • El carril de una corredera hay que aspirarlo. Dos o tres veces al año, para que no se acumulen arenilla y hojas. Es lo que más acorta la vida de una corredera y no lo dice nadie al venderla.

En resumen

  • Oscilobatiente por defecto en vivienda: cierra en clase 4 y permite ventilar con lluvia.
  • Fijo donde no se abre nunca: abarata y aísla algo mejor.
  • Elevable para salidas grandes a terraza, con umbral enrasado si hay pendiente de desagüe.
  • Corredera tradicional solo si no hay sitio para abrir hacia dentro y la fachada está resguardada: arrastra la junta y con los años sella peor.
  • La posición oscilo es para ratos, no para el día entero.

Sobre esta guía

Eduardo, fundador de Tu Ventana

Escrito por el equipo de Tu Ventana y revisado por Eduardo, fundador ·

Lo que hay aquí sale de 30 años midiendo, fabricando e instalando carpintería exterior, primero en Madrid y ahora también en Bizkaia. Las cifras técnicas son las de las fichas del fabricante y se pueden contrastar; cuando algo depende de una convocatoria o de una norma, va con su fuente enlazada.

¿Ves algo que no cuadra con tu experiencia o con la fuente? Escríbenos a info@tuventanabilbao.es y lo corregimos. Y si tu vivienda está en Madrid, te atiende Tu Ventana Madrid.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes

Las que más nos llegan sobre este tema, contestadas en corto.

¿Qué apertura es mejor para una vivienda?

La oscilobatiente para casi todo. Cierra en clase 4, que es lo mejor de la escala, y su segunda posición permite ventilar con lluvia sin que entre agua, porque la abertura queda arriba y protegida. En Bizkaia eso se agradece medio año.

¿Por qué una corredera acaba cerrando peor?

Porque la hoja arrastra sobre la junta cada vez que se abre, y esa fricción repetida la machaca. Además, las hojas se solapan pero no se comprimen contra el marco. Por eso las correderas tradicionales rara vez pasan de clase 2 de permeabilidad al aire.

¿Qué diferencia hay entre corredera y corredera elevable?

La elevable levanta la hoja unos milímetros antes de deslizar, así que no arrastra la junta: se desliza en el aire y al cerrar la posa sobre las juntas, que trabajan a compresión como en una practicable. De ahí que alcance clase 4 de aire y hasta C5 de viento.

¿Merece la pena poner algún hueco fijo?

En huecos que no se abren nunca y donde la habitación ventila por otra ventana, sí: aísla algo mejor porque no tiene junta de apertura, y cuesta bastante menos. Es la única forma de ajustar un presupuesto que además mejora el aislamiento.

¿Puedo tener la ventana en posición oscilo todo el día?

Se puede, pero no conviene. Enfría la fachada y dispara la calefacción sin renovar el aire de forma eficaz. Ventila mucho mejor cinco o diez minutos de corriente cruzada, abriendo en dos fachadas opuestas.

¿Qué hace falta para poner una elevable sin escalón?

Umbral enrasado, y para eso tiene que haber pendiente de desagüe hacia el exterior y un canal de recogida bien resuelto. Si la terraza está a la misma cota y sin pendiente, hay que corregirlo en obra: no hay perfil que arregle eso.

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